miércoles, 26 de noviembre de 2008

No hay lugar como el hogar.



Desde los altavoces la impersonal voz de la azafata informó que en breve estaríamos arribando al aeropuerto de Ezeiza. Ajusté mi cinturón de seguridad, apagué el Ipod, cerré los ojos y los volví a abrir como para asegurarme que nuestro regreso a la Argentina no era solo un sueño. A mi lado una señora mayor dejó escapar un aplauso de alivio por el feliz aterrizaje. Una vez terminados los trámites de migración salimos al lobby del aeropuerto donde hordas de familiares y amigos estaban esperándonos con lágrimas de emoción en sus ojos. Nos abrazaron fuerte y las palabras de orgullo por la travesía que habíamos emprendido 15 meses atrás inundaron la estancia. Afuera, una caravana de Fords Falcon nos escoltó durante los primeros kilómetros de la ruta que nos llevaría finalmente a nuestro ansiado Gualeguaychú.
O quizás…
Desde los altavoces la impersonal voz de la azafata informó que en breve estaríamos arribando al aeropuerto de Ezeiza. Ajusté mi cinturón de seguridad, apagué el Ipod, cerré los ojos y los volví a abrir como para asegurarme que nuestro regreso a la Argentina no era solo un sueño. A mi lado una señora mayor dejó escapar un aplauso de alivio por el feliz aterrizaje. Una vez terminados los trámites de migración salimos al lobby del aeropuerto donde estaba esperándonos…NADIE. Como no teníamos dinero para el taxi, tomamos un colectivo que tuvimos que esperar más de veinte minutos bajo la intemperie de una fría mañana de septiembre; o mejor dicho, una helada mañana de septiembre que nos cogió por sorpresa luciendo a la moda de Cancún, es decir, de shorts y ojotas. Cuando subimos al ómnibus nos enteramos que algunas cosas habían cambiado en el país durante nuestro tiempo en el exilio, como por ejemplo, las tarifas del transporte público, que eran ahora un poco más caras. De modo tal que las monedas con las que contábamos no fueron suficientes, y esto obligó al chofer a invitarnos a bajar del vehículo, con la amabilidad característica de aquellos que ejercen tan honorable profesión en esas latitudes de nuestro país, casi a las patadas.
En fin, después de todo de alguna manera llegamos a nuestro querido Gualeguaychú donde estuvimos con nuestra gente que tanto habíamos extrañado. El encuentro; Ger y su hermano Lisandro.
Mientras que los chicos por su parte decidieron pasarla en Gualeguaychú, yo me fui a Buenos Aires donde volví a trabajar en Bagnardi & Cia, el agente de bolsa al que había renunciado para emprender este viaje. También volvimos a ser roomates con Lisandro, hermano de Ger, que me recibió en su departamento.
No se puede contar más que experiencias positivas de esta visita a nuestro país natal. Más allá de los reencuentros con la gente amada (¡Como si eso fuera poco!) el haber realizado este viaje y haber estado alejado todo este tiempo nos hizo darle valor a otras cosas, a las cosas que realmente tienen valor, desde cosas cotidianas como compartir una salida con amigos, o los asados, o una caminata al parque Unzué con la vieja; hasta asuntos más complejos y no tan personales como el darse cuenta del gran país que tenemos y que a veces no sabemos ver.
No solo hubo reencuentros con la gente que dejamos al partir aquel 23 de julio de 2007, sino que también nos reencontramos con gente que conocimos en el viaje, como el Ruso y Juli (pareja de argentinos que cruzamos incontable cantidad de veces en diferentes lugares de Sudamérica) o Laura, Vero y Andre, las argentinas que conocimos en Tamarindo, Costa Rica, que se estaban de visita por Argentina; o también a nuestros copoblanos , El Flaco, Mata, La Mona y El Nono a quienes compartimos momentos en Cartagena; sin olvidar a Martinita que nos visitó en la misma ciudad con quien también estuvimos. Y como no podía ser de otra manera se reunió la formación original de Bandera Latinoamericana ya que en Gualeguaychú estaba el Taza y hasta algún sábado por la noche hubo “Reunion Concert”.
Gervasio aprovechó para seguir cumpliendo sueños y le trajo un hermanito al Aluvión, se trata de “La Naranja Mecanica” un Dodge Polara ’75.
Sin embargo no todo salió como lo planeábamos. Por ejemplo con Ger teníamos la idea de revivir nuestra vieja banda de covers “Histeria” que formábamos con Lisandro y el Negro (Also Known As: “Federico McCartney”) Pero el proyecto no pasó del primer ensayo.
Gervasio se pasó gran parte del tiempo despuntando su pasión por la Vela…. y navegó el Río Uruguay cuantas veces le fue posible en su viejo y venerado Snipe “Artigas”.
Como no podía ser de otra manera no logramos quedarnos mucho tiempo sin viajar así que aprovechamos y nos escapamos un fin de semana a Punta del Este con Lisandro y Fede en el Polara.
Los chicos desde Guale hicieron radio gracias a la buena predisposición de Alberto Dorati que les brindó un espacio en su emisora.
Una tarde, desde mi puesto de trabajo en la oficina, alentado por mi colega y amigo de la infancia Agustín (AKA:”Tachuela”) llamé a “Basta de Todo”, programa conducido por Matías Martin que se emite por radio Metro 95.1 y además de participar en un juego les conté a él y a su equipo acerca de nuestra travesía. Charlamos alrededor de 20 minutos y realmente se interesaron por lo que estamos haciendo. Gracias a esto muchísima gente se enteró de nosotros y nos manifestó su apoyo tanto por el blog como por mail. La repercusión de la nota llegó a oídos de un productor de “Mañana Vemos” que se comunicó con nosotros para entrevistarnos en el programa conducido por Carla. Lamentablemente esta conductora se tomó en chiste que cuatro jóvenes decidieran abandonar lo preestablecido para jugarse por algo diferente, algo que les da sentido a sus vidas, así que no nos permitió desarrollar la nota de la manera que hubiéramos querido, ni transmitir el por qué del viaje que, como ya dije, no es otro que el de animarse y jugarse a hacer lo que uno siente dejando a un lado los condicionamientos que nos quiere imponer una sociedad que coarta las libertades de los individuos impidiéndoles desarrollarse como tales en favor de un sistema que les chupa hasta el último poquito de energía, de deseo y de ansias de superación que hay en el interior de cada uno. Todo esto en favor de un sistema que los convierte en autómatas, en meros engranajes de un mecanismo que se vale y nutre de ellos. Nada de lo antedicho nos permitió decir Carla con sus bromas de doble sentido que tan graciosa y ocurrente la deben hacer sentir.
El viernes 21 le entregaron el título de abogado a Gervasio, así que ahora vamos a viajar más tranquilos ya que nos conduce un profesional. Tarde de campo en familia y con amigos.
Y así como llegamos, nos tuvimos que ir, es decir, de repente. Confiados de que nuestros pasajes vencerían a los tres meses de expedidos pensamos que teníamos tiempo hasta el 3 de diciembre, pero en realidad no fue así, sino que nuestros pasajes vencían a los 90 días de expedidos, es decir el 29 de noviembre, y como nuestros lugares estaban sujetos a disponibilidad decidimos viajar unos días antes por si acaso el 29 no había.
Llegamos a Cancún y el tío Cay nos mandó a recoger al aeropuerto. Pasamos esa noche y la siguiente en su casa y luego nos fuimos a lo de Dani Monti a reencontrarnos con el Aluvión que estaba esperándonos en el tupido jardín de su casa.
Ahora tenemos que prorrogar el permiso del auto porque se nos acaban los 6 meses que nos habían dado al entrar al país. El 7 festejaremos mi cumpleaños y luego seguiremos viajando, en la próxima entrada se enteraran cómo y por donde.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Algo.

Hola aca les dejo un videito con fotos del blog que Natacha, una amiga nuestra de Gualeguaychú, se encargo de editar, musicalizar (el tema lo canta y lo compuso ella) y subirlo a Youtube. Gracias por la buena Vibra Nata!!!
http//www.youtube.com/watch?v=hZ6puuguDcg

jueves, 13 de noviembre de 2008

Bandera Latinoamericana por TV!!!


Hola gente !!!Tanto tiempo!!! Esta es una entrada informativa ya que el dia martes 18 de noviembre a las 11 horas seremos entrevistados en canal 7 en el programa "Mañana Vemos" que conducen Fanny Mandelbaum, Mex Urtizberea y Carla Kudnozky(no se como se escribe).
Asi que ya estan todos avisados!!!Ah!otra cosa, si alguien puede grabarlo y subirlo a youtube estaremos infinitamente agradecidos!!!

miércoles, 8 de octubre de 2008

De Regreso a Playa, de Regreso a Casa.

Llegamos de Cuba quebrados finacieramente, de modo que teníamos que vender las camisetas que nos quedaban para hacer más y venderlas para poder seguir nuestro viaje. Las primeras dos noches las pasamos en un hotel perteneciente a una italiana, Paola, que nos alojo de forma gratuita, allí recuperamos energía necesaria para la venta exhaustiva que nos esperaba.*Los chicos cargando pilas en la piscina.
"Bienvenida Luna Llena ¡Despertad Hombres Lobos!"
*El Dani preparandose para agasajar a sus invitados.
El viernes de esa misma semana era noche de luna llena y nos fuimos a celebrar su llegada a la casa de Dani Monti. Él es nacido en Argentina y luego de haber viajado por todo el mundo se instaló en Playa del Carmen hace ya más de quince años. Dani es Gourmet de vocación y vegetariano, de modo que a la velada la comenzamos comiendo unos manjares espectaculares con pastas amasadas por él mismo y, lo más increible, ¡todo tipo de comida vegetariana con sabor! Durante la cena el negro José y dos artesanos mexicanos se pusieron a hacer malabares con fuego. Más tarde nos trasladamos hacia otro sector especialmente diseñado para este tipo de ceremonias en el que hay un hoyo delimitado con piedras donde se situa una fogata. Ahí mismo, iluminados por las luces de la luna y de la hoguera nos pusimos a hacer musica mientras Dani, todo vestido de blanco, nos purificaba bañandonos con un humo mentolado que emanaba de un copa de barro horneada. Este ritual se llama "copaleada" y proviene de los mayas. Hasta el dia de hoy se realiza para limpiar el alma de malas vibras y clarificar la mente.
Estadías separadas.
Durante los días subsiguientes cada uno de nosotros anduvo por diferentes moradas ya que Ger se quedó en lo de Dani donde lo ayudo a arreglar el patio de su casa donde piensa poner una granja donde sembrará y cosechará sus propios vegetales. Raúl se quedó en la Palapa del negro José y yo me quedé en lo de la negra Emilia.
Los días transcurrieron sin mucho que hacer, habíamos pedido las camisetas y no nos las entregaban más, no teníamos dinero tampoco, así que mucho no comíamos y como no teníamos qué vender casi ni nos juntabamos por las tardes.
Un domingo sí nos juntamos y fuimos con Dani a un cenote camino a Tulum. Los cenotes son napas subterraneas de agua helada y cristalina que asoman a la superficie en las que uno puede refrescarse tranquilamente.*Camino al cenote en las Playas de Xcacel, Riviera Maya.*Los chicos en el cenote.
Y otro domingo nos juntamos porque nos invito a comer asado el Colo(otro argento)en casa de Charly que se estaba por ir a vivir a Polonia. *El Raulo oficiando de asador.
*Con el Colo y Charly.
La Llamada.
Y hasta que un día Raulo recibió una llamada telefónica de su hermana informandole sobre algo desagradable que le había ocurrido a la madre. Raúl decidió que sería mejor regresar a Argentina un tiempito. Esa decisión la compartimos con Gervasio y ahora nos encontramos los tres en Argentina hasta fines de Noviembre cuando volveremos a México para seguir nuestro recorrido.
De modo que dejamos al Aluvión en casa de Dani y nos fuimos dos días a la casa de Cay en Cancún donde tomamos el avión a ciudad de México para hacer combinación a Ezeiza.
*En la puerta de la casa del Cay.*El Cay a punto de llevarnos al aeropuerto. *Esperando en el aeropuerto de Cancún.
*Banderalatinoamericana saciando el hambre en el aeropuerto de Cancún mientras Dani Monti se moría de vergüenza.
*Aburridos de esperar para hacer la combinación en el aeropuerto de México improvisamos un show.
En la próxima entrada van a conocer nuestra gente de Argentina. Bye!

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Bandera Latinoamericana en LA RADIO !

Queridos amigos, esta entrada es solo para anunciarles que vamos a tener nuestro programa de radio EN VIVO, todos los martes y sabados de 16:00 a 18:00 hs (hora de Argentina). Vamos a estar transmitiendo buena vibra desde la Cuidad de Gualeguaychú,a traves de la Radio FM Del Pueblo 89,9 .
La idea es hablar de temas varios y pasar buena musica latinoamericana con algo en ingles tambien, pero solo cosas buenas.
Nos pueden escuchar por internet en http://www.delpueblo.com.ar/ y la idea es que se comuniquen para unir latinoamerica en comentarios y melodias. Corran la bolaaaaa.....

martes, 16 de septiembre de 2008

La Fabulosa Habana y una Fabula Habanera.


Bienvenidos una vez más a nuestro blog. Hoy les contaré la historia de tres muchachos, José, Andrés y Gonzalo, que casi sin dinero tuvieron que encontrar la forma de cruzar desde México hacia Cuba. Ah! Recuerden, “Cualquier semejanza con la vida real es pura coincidencia”.

Una fabula.

Hacía tiempo que los muchachos venían escuchando relatos de otros viajeros que a cambio de un simple “favor” se ahorraban los cientos de dólares que cuestan los pasajes en avión para cruzar a la revolucionaria isla de Cuba. Todos estos rumores condujeron a nuestros amigos hasta la juerguista ciudad de Playa del Carmen situada en la Riviera Maya del caribe mexicano donde se conectarían con la misteriosa agrupación encargada de otorgar pasajes gratuitos a aquellos que estuvieran dispuestos a realizar dichos “favores” a cambio.
El encuentro con el principal representante de esta asociación fue tan breve como intenso. Nunca dió a conocer su nombre verdadero, simplemente se hizo llamar por el seudónimo de “Charly”. Los jóvenes fueron invitados a pasar a su “despacho” por una mujer gorda, desarreglada, de unos cincuenta y pico de años que sin mencionar palabra alguna abrió de un empujón la puerta gris de madera barata y señaló hacia la figura de Charly que revolvía unos papeles sobre su escritorio. Aquel era un cuarto pequeñísimo que parecía más pequeño aún debido a la considerable contextura física de aquel ser barbado que ni siquiera levantó su mirada cuando los muchachos entraron al recinto. La luz era tenue, solo una lámpara como esas que se encuentran sobre las mesas de póquer colgaba cerca de la cabeza de Charly .El piso del cuarto estaba regado de botellas vacías y colillas de cigarros apagados y la mezcla del olor a humo y sudor humano espesaban asquerosamente el aire que se respiraba.
José se atrevió a romper el silencio y antes de terminar de pronunciar la frase “Venimos por lo de Cuba” la gutural voz de Charly lo interrumpió y llenó el ambiente; “Dejen copias de sus pasaportes y el dinero para la visa. Deben estar preparados para salir en cualquier momento. Nosotros les avisaremos cuando”. Un tanto desorientados dejaron lo que se les pedía sobre el escritorio y sin siquiera saludar dejaron aquel sucio habitáculo.
Los días siguientes al encuentro transcurrieron lentamente. Gonzalo, siempre más pesimista que Andrés y José, daba por sentado que nunca recibirían el llamado de Charly, en cambio los otros dos todavía abrigaban algún tipo de esperanza.
Finalmente, unos diez o doce días más tarde recibieron el tan anhelado llamado en el que les informaban que el lunes siguiente saldrían desde el aeropuerto de Cancún hacia la Habana. El trato era el siguiente, los chicos debían estar tres horas antes del vuelo en el aeropuerto donde se encontrarían con una señora que les daría unas valijas con ropa y otros artículos casi inexistentes en Cuba y que ellos deberían llevar y entregar en el país caribeño.
Durante los tres días que los separaban del vuelo los chicos trabajaron arduamente para conseguir el dinero con el que vivirían los quince días de estadía en Cuba.
El lunes por la mañana viajaron de Playa del Carmen a Cancún y esa hora de viaje les resultó interminable. Una vez en el aeropuerto esperaron ansiosos unos cuarenta minutos hasta que una señora se les acercó y muy cordialmente les pidió que la siguieran. Los condujo hacia un lugar discreto en el hall del aeropuerto y les entregó sus boletos y tres valijas de aproximadamente unos veinticinco kilos cada una. Junto a ella se encontraban los gemelos Arteaga, dos tipos de tez trigueña vestidos con botas tejanas, pantalones y camiseta negros con bordados dorados que hacían juego con los anillos y collares de oro que también lucían. Ellos acompañarían a los chicos y recibirían de ellos todas las valijas una vez salieran del aeropuerto de la Habana.
Antes de abordar Joaquín , el mayor de los Arteaga, se encargó de dar las ordenes a seguir para que todo saliera en orden. Las instrucciones eran sencillas y constaba de cinco pasos. Primero, en ningún momento, ya fuere en el avión o en el aeropuerto, ninguno de los pasajeros debía tener contacto con los demás. Segundo, cuando llegaran al aeropuerto José Martí en la Habana cada uno tomaría un carrito para equipaje y colocaría dos maletas en la parte superior y otra colgando del pasamanos, de esta manera sería más fácil identificarlos a la salida. Tercero, si cuando recogieran las valijas alguna tenía un papel con una cruz, este debería ser arrancado cuando los guardias no vieran. Cuarto, si por alguna razón eran interrogados debían responder que la mercancía que llevaban eran para unos amigos de Cuba que conocieron vía internet. Quinto, por nada del mundo nombrar a los Arteaga.
Durante el vuelo la tensión fue tremenda. El avión era un viejo modelo ruso que al momento de encender los acondicionadores de aire inundó sus pasillos de un extraño humo blanco. En ningún momento los cinco viajeros cruzaron sus miradas pero de alguna manera se sentían conectados por la misión que estaban por llevar a cabo.
Al llegar al aeropuerto hicieron el usual papeleo en migración y sus manos temblaron al llenar los formularios aduaneros en los que se les preguntaba si tenían para declarar algún bien que estuvieran ingresando al país.
De allí siguieron hasta la cinta donde debían recoger los bolsos. Joaquín, el mayor de los Arteaga, ya estaba esperando los suyos y su mirada evasiva y paranoide que delataba su condición furtiva contagiaba tensión a los demás cómplices. Los petates empezaron a desfilar frente a sus narices y cada uno fue tomando los suyos a medida que iban llegando.
El menor de los Arteaga y Andrés fueron los primeros en salir, los siguieron José y Joaquín. Sólo quedaba Gonzalo que había recogido dos de sus tres valijas. El tiempo en su cabeza parecía haberse detenido, únicamente veía pasar cientos de maletas que aparentaban ser siempre la misma caja de Pandora girando incesantemente en un carrusel maldito .
Finalmente la maleta llegó y fortuitamente no tenía ninguna marca lo cual significaba que no estaría sujeta a revisión alguna. Gonzalo la colgó de las agarraderas del carro como le habían ordenado y empezó a caminar lentamente hacia la salida cuando uno de los guardias lo detuvo. En su cabeza retumbaban las recomendaciones de Joaquín “En Cuba se hacen muchas preguntas, respondé solo lo necesario”, “Son regalos para amigos”, “Por nada del mundo me nombres”. El oficial se acercó y pidió su pasaporte y luego de hacer alguna referencia a Maradona le preguntó por cuantos días tenía pensado quedarse. Cuando Gonzalo le respondió que por quince días la siguiente pregunta fue inevitable “¿Quince días y traes tres maletas que desbordan, una mochila y una guitarra?” Conteniendo la respiración contestó que eran regalos que traía para sus amigos. El guardia lo miró a los ojos y ese instante fue infinito. Gonzalo se limitó a tragar saliva sin sacar su mirada de los ojos negro petróleo de aquel oficial cubano, éste cerró el pasaporte y se lo entregó en la mano, le dio la bienvenida a su país, dio media vuelta y siguió con su rutina. Unos metros más adelante estaba la salida. Allí también había un oficial de la ley, esta vez de sexo femenino, a cargo de un azaroso sistema de seguridad en el que según salga una luz roja o verde inspeccionan o no el equipaje. Inconscientemente Gonzalo apresuró su marcha, pasó por la puerta magnética y apreció el color verde mas bello que jamás hubiera observado. La oficial le preguntó “¿Qué lleva ahí?” a lo que Gonzalo ya fuera de la jurisdicción aduanera aeroportuaria contestó “Regalos, señora...sólo regalos”.

Luego de esta fábula habanera voy propiamente al relato de nuestro viaje.
No voy a caer en el lugar común de hablarles de la revolución y de los que nos pareció el sistema en Cuba . Simplemente les voy a contar que nos fuimos 15 días a Cuba pensando recorrerla pero no nos dio la plata así que nos quedamos solamente en la Habana. Como siempre terminamos recibiendo ayuda de la gente sobre todo de la familia que nos hospedó cobrándonos una tercera parte de lo que su ley les obliga cobrarle a los extranjeros y cuando no teníamos dinero nos convidaban comida.
Llegamos en época de carnaval y vacaciones así que todas las noches había baile con bandas en vivo frente al Capitolio.
En Cuba nos reencontramos con la Negra y la Gaby dos amigas que conocimos en Playa del Carmen con quienes pasamos gran parte de nuestra estadía.
Como experiencias turísticas fuimos a conocer el Capitolio y el Museo de la Revolución donde se encuentra el “Granma”, el famoso yate que condujo a los revolucionarios desde México hasta la isla.

¿Qué es la Habana?

La Habana es un calor insoportable que te obliga a no hacer nada hasta que el sol se esconde. La Habana es la gente que se queda en las veredas hasta las dos de la mañana jugando dominó. La Habana son los edificios que se caen a pedazos. La Habana es sentir que se detuvo el tiempo y ver pasar por las calles automóviles del ’50 que lucen como recién salidos de la concesionaria. La Habana es comer pizzetas individuales en cualquier puesto callejero. La Habana son los jineteros que se te acercan a sacarte plata y cuando ven que no tenés un peso te convidan ron. La Habana es una chica de diecisiete años que te invita a su casa y te muestra una producción de fotos de ella desnuda que algún italiano le hizo a cambio de quien sabe qué. La Habana es el cine Payret que se llueve todo. La Habana son los comentarios de los cubanos a voz en cuello mientras se proyecta la película. La Habana es tomar ron a las tres de la mañana con ex – combatientes de la guerra del Congo. La Habana son las noches de baile frente al Capitolio. La Habana son los helados de a peso. La Habana es la estatua de Lennon en un parque. La Habana es ver dos cuadras de cola para comprar helados Coppelia en el barrio del Vedado. La Habana son los atardeceres tomando mate en el Malecón. La Habana son las noches de carnaval. La Habana es la noche que compartimos en la terraza con un sudafricano con el que fumábamos habanos Montecristo porque no se los permitían introducir a los Estados Unidos de Norteamérica. La Habana son los hombres que pescan embarcados en una llanta de camión inflada y te venden un pargo gigante a un precio enano. La Habana son las costas empetroladas. La Habana es el Havanna Club y la cerveza Bucanero. La Habana es Fidel que nadie sabe donde está. La Habana es un continuado de películas estreno por la tele. La Habana es guitarrear en el malecón por las noches. La Habana es el estado presente en todas partes a todo momento. La Habana es pasar a cualquier hora por la plaza principal y oír a veinte o veinticinco cubanos discutiendo a los gritos quien sabe qué. La Habana son los retratos del Che por todas partes. La Habana son los carteles propaganda a favor de la revolución firmados por alguno de los hermanos Castro. La Habana es comprar masas dulces en una panadería y que te las den en la mano por la escasez de bolsas. La Habana son los innumerables bustos de José Martí. La Habana es el orgullo de los mayores por la revolución. La Habana son las ganas de irse de los más jóvenes. La Habana es Hermosa.

*Con Sudafrica.

*Plaza de la Revolución.



*El Vedado: antiguo barrio yanqui-oligarca cedido al pueblo cubano una vez instalado el socialismo.





Habanos Montecristo Nº 4 , los favoritos del "Che".

*El Papá Noel de La Habana.





*La Gaby, Ailec y La Emi.


*Con el Rey Pelé de conga frente al Capitolio.






















*Junto a la familia que nos hospedo.


*Parque Lennon en el Vedado.




*Calle homonima.

*Con la Gaby.


*Comprando pizzetas, alimento que fue pilar de nuestra piramide alimenticia en Cuba.

*Playas de La Habana.







*Carrozas listas para los desfiles de Carnaval Habanero.



*Mercado de la Habana vieja.
*Un corajudo amigo cubano que probó el mate entrerriano a cambio de que probaramos el Ron que se vende a granel.(no dudamos en aceptar)
*Una casa de hospedaje donde la dueña tenia un mural haciendo culto a Ernesto.




*Señora subiendo la "jaba" con las compras de una manera muy particular.








*Junto a pareja de Argentinos que conocimos en el aeropuerto de la Habana y nos ayudaron para viajar de Cancún a Playa del Carmen.

*Isla mujeres vista desde el avion.

Si se quedaron con ganas de ver mas fotos pueden visitar http://www.unaimagenpordia.blogspot.com/ desde la "Foto veintitres" a la "Sesenta y uno" son imagenes de nuestra visita a Cuba.